LA MINA

LA MINA. A mediados del año 1997 una pinta apareció en el camino que conduce la comunidad San Francisco Tutepetongo a Tepeuxila, en una de las vueltas del camino en el tramo conocido como "La Ocotera". Foto: CEREC.

LA MINA. A mediados del año 1997 una pinta apareció en el camino que conduce la comunidad San Francisco Tutepetongo a Tepeuxila, en una de las vueltas del camino en el tramo conocido como "La Ocotera". Foto: CEREC.
Los inconformes amenazaron con linchar a funcionarios y policías
Octavio Vélez Ascencio
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 20 de noviembre de 2009, p. 31
Oaxaca, Oax., 19 de noviembre. Durante más de 15 horas, pobladores del municipio de San José del Progreso, en la región de los Valles Centrales, retuvieron en la alcaldía al síndico, a tres regidores, al secretario y a siete policías del ayuntamiento en demanda de que se destituya al edil, Óscar Venancio Martínez Rivera.
Las autoridades y policías fueron retenidos de las 19:30 horas de ayer a las 13:30 de este jueves, luego que el subsecretario general de Gobierno, Joaquín Rodríguez Palacios, acudió a negociar con los manifestantes.
Bernardo Vásquez Sánchez, portavoz de la comunidad, dijo que los pobladores ocuparon el palacio municipal y retuvieron a las autoridades y los policías debido a que el alcalde no consultó con los pobladores la autorización otorgada a la mina La Trinidad, propiedad de la compañía mexicana-canadiense Cuzcatlán.
El alcalde pidió al gobernador Ulises Ruiz Ortiz enviar agentes de la Unidad Policial de Operaciones Especiales “para reprimir” a quienes bloqueaban los accesos a la mina, el 6 de mayo, acusó.
También acusó al munícipe y a Efrén Dionisio Cruz (quien concilia en conflictos entre vecinos) de golpear a Mario Ruiz y Martín Arango, ancianos que se oponen a la operación de la mina.
“Anda entregando dinero y zapatos en el pueblo para que la gente firme el documento de aceptación” de la mina, señaló.
Destacó que los inconformes iniciaron el procedimiento de desaparición de poderes en el Congreso del estado e incluso aportaron pruebas, pero la Comisión Permanente de Gobernación, encabezada por el priísta Javier Mendoza Aroche, no ha dado respuesta.
Vásquez Sánchez exigió que la legislatura local suspenda el ayuntamiento y nombre un concejo municipal electo por los pobladores, y que el Instituto Estatal Electoral convoque a la elección de autoridades en asamblea general de ciudadanos.
El subsecretario Rodríguez Palacios dijo que el síndico, los regidores y una representación de los inconformes acudieron al Congreso del estado para entrevistarse con una comisión de diputados y analizar la demanda de desaparición de poderes.
El funcionario dijo que ocho de los retenidos, entre ellos los policías, fueron llevados al hospital de la Cruz Roja para ser atendidos por las lesiones que les causaron los inconformes, quienes amarraron de pies y manos al síndico Pedro Francisco González Gopar y a dos agentes y a su lado colocaron leña y bidones de gasolina con la amenaza de quemarlos vivos.
José Cueli
Se cumple el aniversario 99 de la Revolución Mexicana. Una revolución fundamentalmente agraria que más allá de ciertos avances que bien podrían haberse logrado sin tanto derramamiento de sangre no cambiaron, en esencia, la miseria de los campesinos.
Gradualmente en estos casi cien años han emigrado a la ciudad de México y no es que la urbe los atraiga, es que el campo los expulsa. En este exilio infligido se dirigen a la metrópoli, donde como espectros se hacinan en los tugurios, se convierten en portadores de neurosis traumáticas y se empobrecen cada día más.
Este éxodo ha alcanzado cifras alarmantes al grado de que casi tres cuartas partes de la población total de la ciudad corresponde a estos tristes expulsados de la tierra. La historia de México, además de la herida trágica constitutiva común a toda la humanidad, es portadora de otras dos penetrantes heridas: la colonización y la pérdida de la lengua.
Heridas que aún hoy arrastran y se patentizan, particularmente, en las poblaciones de marginados que viven en extrema pobreza, alienados, excluidos, silenciados, desterrados de sí mismos, con un mundo interno caótico que se confunde con la realidad exterior.
Viven al margen del lenguaje oficial, por sus fallas severas en la capacidad de simbolización que se agrava aún más al no compartir la simbología de los citadinos, tan distinta de la que tiene la gente del campo de donde son expulsados por la miseria y acuden al espejismo de la ciudad para ser sometidos por la violencia del lenguaje o el lenguaje de la violencia.
Violentado por la pérdida del lenguaje, el campesino mexicano se asemeja al descrito en el texto derridiano: “El campesino no esperaba encontrar tantas dificultades; creía que la ley debería ser accesible a todo el mundo y en todo momento, pero cuando miró con más detenimiento al guardián, enfundado en su abrigo de pieles, el ornamento piloso artificial, el de la ciudad y el de la ley, resolvió que lo mejor sería esperar hasta que tuviera permiso de entrar. Mas el hombre se decide, se decide a no decidir, aplaza, retrasa, posterga y se aliena cada vez más”.
Paráfrasis de la conducta del mexicano que inundado de duelos y pérdidas inelaborales, se instala en la pasividad y se sume en el letargo añorando la lengua materna que surge de la tierra madre, cuyas raíces se hunden en el terruño, brindando sensación de pertenencia, que hermana con el sol y con el agua, con la sangre y la tradición; tejiendo con mil hebras simbologías milenarias que arraigan en el cuerpo de la palabra y en la palabra del cuerpo. Lengua natal que es gesto y susurro, quejido y quimera.
Ésta ha sido nuestra gran pérdida. Y a ésta se han agregado otras más. Perdimos nuestra lengua y la mínima evocación de alguna raíz náhuatl nos profundiza la escisión.
Nuestros mitos fueron arrancados de raíz y andamos como espectros sin historia, llorando por los hijos no nombrados. Clamamos a los dioses antiguos, mutilados, lacerados en el rodar escaleras abajo de los templos para sumirse en una onda negrura. No llegan las plegarias de los mexicanos silenciados, que han perdido la voz y sólo conservan el grito y el sollozo. Pero ya no se sabe quién grita ni si el grito proviene de dentro o de afuera y así la realidad se confunde entre susurros, murmullos, plegarias, lamentos, silencios, oscuridad, túnel del tiempo, agujero negro, y así cabalga Rocinante en Tenochtitlán, y al ingenioso hidalgo de allende el mar las pirámides se le vuelven molinos de viento, y no es La Mancha ni Castilla ni Tacubaya ni los borregos son ejércitos, sólo saetas, saetas mortales que hienden de luz sus ojos, y, de pronto, la oscuridad, la guerra en la sangre, en la sangre de los muertos, los vivos, sí los vivos, hay que liberar a los vivos, ¿o a los muertos?
De todos modos ya no hay diferencia, ya no se sabe quién está vivo y quién muerto, dónde empieza la ficción y dónde la realidad. ¡Libertad! Sí, hay que liberar a los prisioneros, ¿de dónde? ¿de Argel?, ¿de Neza?
El espejo, sí todo está en el espejo, en los laberintos del espejo. Fija un punto y verás La Mancha, un castillo: Chapultepec, sí, las fuentes y los jardines, aún hay sol, montañas, la ventera, la princesa de las quimeras que duerme cubierta por las nieves eternas que se mezclan con su virginal palidez y junto a ella su caballero andante, que bien sabe desfacer entuertos y luchar aguerrido cuando los rufianes de los caminos pretenden inquietar el sueño de su doncella, que bajo la luz plateada descansa en eterno sueño. Sueños del mexicano que “tiene que seguir soñando”.
Tomado de: http://www.jornada.unam.mx/2009/11/20.
TIERRAS CUICATECAS.
EL FANAR Y LAS TIERRAS COMUNALES.
Centro de Estudios de la Región Cuicateca (CEREC)
Julio 31, 2009
1.-El Fondo de Apoyo para los Núcleos Agrarios sin Regularizar (FANAR) es un programa gubernamental federal para privatizar las tierras comunales y ejidales que tiene comofinalidad entregar una escritura al poseedor de la tierra para que finalmentedada su necesidad u el ofrecimiento de alguna persona particular este puedavender su propiedad a quien así lo requiera sin importar el origen ocaracterística particular del comprador porque quien vende ha perdidoautomáticamente la característica que anterior al proceso de privatizaciónposeía: el uso y la costumbre, la dignidad y el origen, que también son leyes,conocido en varias comunidades indígenas como El Derecho Mayor.
Deesta manera, la finalidad última del programa es la desincorporación del sujetode su cultura y que entre en el proceso de “modernización” al dotarlo de laseguridad de ser “dueño” de su parcela como si viviendo en un espacio comunal uejidal no lo fuera. Sólo que la diferencia radica en que en las tierrascomunales y ejidales el sujeto no existe, porque en ellas quien decide es la asamblea,aunque si existe la venta de la tierra pero se da entre propios del lugar,generalmente. En caso contrario, para que un particular de un lugar distintopueda adquirir una posesión en el lugar comunal o ejidal tiene que apegarse alderecho mayor, o sea que tiene que cumplir con las costumbres de la comunidad,prestar los servicios comunitarios gratuitos y cumplir con las actividades queprograma el comisariado comunal u ejidal según sea el caso, entre otrasactividades y servicios. Cumpliendo estos el sujeto se vuelve plural, seconvierte en parte del pueblo y tiene los derechos que tiene cualquier comuneroy/o ejidatario, además de que si existe alguna posesión que se encuentra enventa y quiere adquirirlo, lo puede hacer.
¿Entonces porqué entrarle al FANAR? Si no hay necesidad deprivatizar la tierra no tiene sentido alguno entrarle al programa. Más bien, elgobierno es el que parece necesitado de ello. ¿Por qué? Porque sigueinsistiendo en que las comunidades que no lo hicieron con el Programa de Certificación deDerechos Ejidales y Titulación de Solares (PROCEDE) en su momento continúen el proceso de cambio a lapropiedad privada, cuando en el documento que da origen a mencionado programadice que la decisión de entrarle o no debe de ser voluntario. Entonces ¿por quétanta insistencia?
Existen varias razones para ello, a) somos un paísdependiente del exterior, en todos los sentidos, de infraestructura, dealimentos, de gas y otros que son pilares elementales en cualquier economía. b)Padecemos de gobiernos corruptos que viven de entregar nuestras riquezas alexterior. c) Existe un grupo de poder amafiado con grandes trasnacionales quedominan los poderes facticos en las naciones quienes a cambio de mantenerse ensu posición o para escalar a otro nivel negocian las riquezas de las nacionespara que por anticipado se les apoye con dinero en épocas electorales. O Sea,que quien decide quien gobierna un país es ese grupo de poder trasnacional,posteriormente viene el cobro de la factura. d) El país se mantieneeconómicamente de la venta de petróleo el cual se está volviendo más caroextraerlo. e) Vivimos en una región muy basta de riquezas naturales, aguadulce, maderas y minerales. Por todo lo anterior, pero sobre todo por el punto“e” es que quieren que se privaticen las tierras porque como las comunidadesindígenas viven de la agricultura para autoconsumo y además de que estosproductos finalmente se importan de los Estados Unidos, los indígenas salimossobrando, y nuestras tierras son ociosas aparentemente, lo cual es gananciapara ellos porque lo ven con signo de pesos, por ello hay que cambiar eldominio de la tierra para que se pueda vender, que se vayan los legítimosdueños a otro lado, mientras que los poderosos y las trasnacionales se apropiende los recursos rentables, los que si se venden y que tienen un valor alto deganancia. Esta parte es la que no ven ni analizan aquellos que están de acuerdoal interior de las localidades y se prestan para que el gobierno avance en suinterés por privatizar la tierra de las comunidades y ejidos.
De esta manera regresa al campo cuicateco la nueva invasiónpor el control territorial. Primero fue el poderío azteca que alcanzó dominarla región, posteriormente vino la conquista española, más reciente, en los añoscuarenta del siglo XX, fue la imposición de la educación, ahora vienen por losrecursos naturales y minerales que como lo indican los estudios al respecto,nuestras tierras tienen concentraciones altas de minerales como oro, zinc,manganeso y uranio, entre otros, además de que poseemos importantes nacimientosde agua dulce, flora y fauna que son codiciados en otros lugares del planeta yque el gobierno mexicano nunca le ha importado su destrucción, ejemplos abundana lo largo y ancho del país.
2.- En la actualidad, todas las comunidades concaracterísticas sociales de explotación de la tierra han sido visitadas por laProcuraduría Agraria (PA) para insistir más no para invitar a que los núcleosagrarios le entren a la privatización de la tierra, de lo cual no han estadoexentas las localidades cuicatecas. De esta manera en los años 2006 y 2007,fueron visitadas las comunidades de San Sebastián Tlacolula, San JuanTeponaxtla, San Andrés Pápalo, San Pedro Cuyaltepec, Santa María Pápalo y SanJuan Tepeuxila, anteriormente ratificaron sus condición de ejido lascomunidades de San Francisco Tutepetongo y El Cacique.
De manera amañada la PA inició sus trabajos por lacomunidad de Tlacolula y Teponaxtla, ahora nos damos cuenta de que la finalidadera lograr que dichas comunidades privatizaran sus tierras ya que paralelamenteel gobierno federal ponía a la venta 3500 hectáreas de tierras posesión de lascomunidades mencionadas a las empresas mineras para explotar oro en la modalidad de minería a cielo abierto eincluso el visitador agrario Lic. Juan Edy García Coronado ofreció camionetasdel año a cada uno de los miembros del comisariado en la comunidad Tlacolula,aún así la comunidad no le entró a la privatización de la tierra.
San Juan Teponaxtla, San Andrés Pápalo, San PedroCuyaltepec y Santa María Pápalo, privatizaron parte de sus tierras, con lafinalidad de que se reconocieran partes que se encontraban ocultas o porquetenían diferencias en sus limites entre comunidades colindantes y según la PAesto permitiría darle solución a las problemáticas intercomunitarias, pero loque desconocen las comunidades mencionadas es que están habitando una franja detierra que va desde Tehuacán, Puebla, hasta el norte de Chiapas y que va deancho desde Teotitlán del Camino hasta los limites de Teponaxtla al oriente quecontienen importantes concentraciones de Oro, Aluminio, Zinc, Manganeso yUranio en sus tierras, además de importantes cantidades de agua para hacer lalixiviación de los minerales en caso de ser explotados.
Queda la comunidad de Tepeuxila, que es cabecera municipalde las localidades Teponaxtla, San Andrés, Cuyaltepec y Tlacolula, que por lovisto cuando se hicieron los procesos de privatización en estas comunidades notuvo una opinión al respecto.
Por otro lado, en su interior, políticamente no hayclaridad. Tepeuxila es una de las comunidades más occidentalizadas de la regióny quienes en la actualidad representan el poder desde la presidencia municipalestán sometidos por el gobierno estatal.
Siempre Las tierras de Tepeuxila han sido comunales. Fuepor los años sesenta cuando ya hubo un intento de privatización de ellas y através de la recaudación de rentas en Cuicatlán se hicieron escrituras de laparte poblada o solares de la comunidad y uno que otro en el campo. Finalmente,en el año 2003, después de varios decenios de pleito por límites con el ejidode San Francisco Tutepetongo, el Tribunal Agrario (TA) manifiesta que losbienes de la comunidad Tepeuxila siguen siendo comunales en su totalidad.
La forma de vivir de los tepeuxileños en relación con latierra ha sido de la siguiente manera, los solares, están delimitados pormojoneras en los puntos donde cada fracción de tierra linda con otra porcióncorrespondiente a otra persona, de la misma manera se delimitan las tierras enla zona agrícola donde se maneja que la tierra es propiedad y que ha sido asignadoa su actual posesionario por herencia o por compra. Estas tierras estánescrituradas o en su caso tienen documento de compra venta.
Por otro lado, están las tierras de uso común, y casosejemplares son los lugares donde se ha trabajado con anterioridad, lahierbabuena, el rancho, ojo de agua, tierra caliente y la montaña, en estosmontes, las fracciones de tierra no estaban delimitadas por mojoneras, cadacomunero conocía y respetaba hasta donde podía trabajar, algunos terrenos eranencorralados y otros estaban dentro de un corral común donde laboraban más dedos comuneros, pero cada uno en los casos donde el lote era pequeño inclusivesabían cuantos surcos tenía la parcela.
La montaña, fue un corral común, de hecho en la temporadade sequía toda la gente se organizaba dirigida desde la sindicatura delmunicipio, para que una vez terminada la recolección de la mazorca y levantadoel zacate para alimento de los animales de quienes hicieron cultivo en señaladolugar, se abriera el corral común para la alimentación del ganado de loscomuneros de Tepeuxila, al parecer esto se le ha olvidado a los nuevoscomuneros y al ayuntamiento, más sin embargo a los animales no, hasta la fechaes notoria la llegada de animales que se encuentran en otros puntos delterritorio tepeuxileño cuando ya la pastura se agota en esas zonas y hay andanrondando la montaña.
Problemas generados por esta forma de vida: ninguna
¿Entonces por qué y para qué la privatización de la tierra?Si no es para entregarla al gobierno para que este a su vez la concesione aempresas privadas no tiene ningún sustento.
Por el contrario la privatización de la tierra termina conuna serie de formas de organización que tienen y que han mantenido a lascomunidades indígenas. Por ejemplo, se terminaría el tequio y los trabajoscomunitarios gratuitos: el servicio de policía, comités y ayuntamiento. Todosestos servicios tendrían que ser pagados.
Las propiedades serían vendidas a cualquier persona de lacomunidad o sin que pertenezca a ella. Nadie de la comunidad podría tener unaresponsabilidad a nombre del pueblo ya que todos serían sujetos particulares.
La cohesión social que permite el uso del suelo es el quese desintegraría. Cada persona, cada familia se aislarían porque ya no existirámás ese valor comunitario que hace que la vida de los pueblos funcione como unafamilia.
En las tierras comunales y ejidos son los comisariadosquienes cuidan del uso y disfrute de los recursos naturales para su explotacióncomún como es el caso del pastoreo de ganado, del uso de leña para combustibley de la distribución de la tierra para quien así lo requiera.
En las tierras privadas, reyna el dinero. Si tienes dinerocompras lo que quieras o requieras y si no tienes dinero te mueres de hambre,nadie se solidariza con tu persona.
LA TIERRA ES NUESTRA MADRE Y LA DEFENDEREMOS.
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